su peso muerto sobre el mío casi me llevan al fondo del mar abisal donde esos peces-monstruo sacados de la pesadillas de Dios acechan cada noche.
-qué exagerada, decís,
y os cruzáréis miradas entre vosotros, miradas de esas que dicen "qué mal están las cabezas".
y yo diré: era broma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario